miércoles, 31 de diciembre de 2014

BIENVENIDOS

ELISEO MEIFRÉN Y ROIG (1857-1940)

Al estudiar la vida y la obra de Eliseo Meifrén y Roig y pretender sintetizar la misma en unas breves notas, nos damos cuenta de la evidencia: de la complejidad de la misma, de su carácter, de la evolución de su pintura, de sus viajes y estancias, de sus amistades y su familia.

Nos queda del artista un legado extensísimo de obras, que para algunos estudiosos se situaría aproximadamente en tres mil óleos e infinidad de dibujos y notas. También podremos recorrer más adelante su biografía y situarlo en diferentes países de Europa y América. Así veremos que no es del todo difícil seguir los pasos del artista, su dilatada carrera y su participación en más de 350 exposiciones en diferentes países a lo largo de su vida.

Situamos sus inicios artísticos de la mano del maestro Antonio Caba, en la Llotja, Escuela de Bellas Artes de Barcelona.


Meifrén se retrata a si mismo en el boceto para la obra "Mi Estudio"


Alumno aventajado, al poco tiempo empieza a sentirse incómodo y encorsetado. Debe salir, respirar... ¿y donde mejor que París? En 1879, con 22 años, se traslada a la capital de la luz coincidiendo con la cuarta exposición impresionista. Entre otras muchas paradojas de la vida, ese mismo año gana el Primer premio de la Exposición de Bellas Artes que se celebra en Valencia, con Paisaje de Chretielle, una pintura de lo más academicista.

Desde esta anécdota, contemplamos como Meifrén parece luchar consigo mismo a lo largo de toda su vida para poder equilibrar su necesidad de triunfo y reconocimiento social junto a su ansia de libertad e incluso, a veces, de soledad. Aunque participa en muchos certámenes, siente un profundo desdén por la mecánica que rige los mismos y, también, por la labor de los críticos, tan necesaria por otra parte para poder vender sus cuadros.

Y es que Meifrén evoluciona a su ritmo, y aunque asume de inmediato el espíritu y filosofía del impresionismo: la libertad y la renuncia a cualquier escuela,  su pintura necesitará todavía unos cuantos años más para considerarse cercana a esta corriente dejando atrás la influencia de la Escuela de Barbizón, representada por los maestros franceses Jules Dupré o Charles François Daubigny y adaptada en Catalunya por la Escuela de Olot (Vayreda o Berga  i Boix). En su primera etapa de formación, su obra está definida por una paleta de gamas grisáceas, apagada. Sin embargo, en la década de 1890 supera el luminismo cercano a Roig Soler ampliando su paleta con blancos, azules y dorados.

Cuando comparamos su obra con la de los otros grandes artistas catalanes, vemos similitudes con la de Santiago Rusiñol, al que le unió una gran amistad y junto al cual "descubrió" Sitges en 1891, durante un viaje a Vilanova i la Geltrú. Los dos pintan multitud de jardines a lo largo de su carrera, si bien en Meifrén predomina un dinamismo que en el primero no se halla. Y cuando, más tarde, Eliseo llega a Mallorca, donde ya residía Joaquím Mir, apreciaremos en sus paisajes una explosión en su paleta de colores que, sin embargo, es más moderada y no llega a esa descomposición de las formas propia del segundo.

Y es a partir de ese momento y hasta el final de su carrera, cuando logra en sus obras efectos tan opuestos y de gama tan compleja como los de sus pinturas a “pleno sol” o las fosforescentes entonaciones nocturnas a la luz de la luna. Esta evolución implica una simplificación en la pincelada, el desarrollo de soluciones cromáticas para llegar a transmitir la esencia de sus paisajes.

Meifrén continuó viajando incansablemente, en parte para buscar nuevos temas y lugares, como también por el afán de conseguir nuevos mercados y nuevos éxitos. A veces con su familia y otras veces solo. Eliseo quiso ser siempre dueño de su destino. La sinceridad, su mayor virtud fue, quizás, también su peor enemiga. A través de su obra, de sus relaciones personales, de toda su vida, descubrimos, al fin, que si algo unifica esa complejidad citada al inicio es la franqueza. Como pretendieron todos los impresionistas, buscó y halló una pintura verdadera que fielmente reflejara el instante.

Si quieres compartir datos, imágenes, opiniones, sugeréncias o algún artículo, puedes hacerlo enviádonos un mensaje a eliseomeifren@gmail.com

lunes, 17 de febrero de 2014

ODILON REDON. EXPOSICIÓN EN LA FUNDACIÓN BEYELER, BASILEA, SUIZA

Bertrand-Jean Redon más conocido como Odilon Redon (1840 - 1916) fue un dibujante, pintor y grabador adscribible al movimiento Simbolista, nacido en Burdeos, Francia. Odilon fue un apodo derivado del nombre de su madre, Odile.
Redon demostró su interés, casi devoción, por el arte desde muy joven. A los 10 años ganó un concurso de dibujo en su escuela. A los 15 años comenzó sus estudios de dibujo, pero debido a la insistencia de su padre, cambió sus planes para matricularse en  los estudios de arquitectura, aunque finalmente no consiguió superar los exámenes de ingreso.
De vuelta a Burdeos y bajo la instrucción de Rodolphe Bresdin, aprende las técnicas del grabado y litografía. Sin embargo, no es hasta la publicación de la novela de Joris-Karl Huysmans titulada  À rebours cuando gana popularidad, y su obra se hace más conocida por el gran público. En ella aparece un noble que colecciona dibujos y grabados de Redon.
Podemos definir a Odilon Redon como un artista enigmático, cuyas obras transcendían a espacios imaginarios, en ocasiones delirantes. El mismo definió sus dibujos como algo indefinido que nos desplaza, al igual que hace la música, a mundos ambiguos e indeterminados.
La Fundación Beyeler, en Basilea, Suiza ha organizado una completa exposición de Odilón Redon, que nos permite contemplar su críptica obra, desde unas iniciales etapas de dramática oscuridad hasta una eclosión de color en sus últimos óleos y pasteles.
Sorprendente, enigmático, simbólico, bizarro. Podemos utilizar estos y otros muchos adjetivos, pero no lograremos encuadrar ni al autor ni a su obra en ninguno de ellos, porque la figura de Redon, que destila en sus pinturas las influencias filosóficas, místicas y religiosas y las combina con las ciencias y la naturaleza de forma única, es mucho más compleja.
Para el amante del artista o para todo aquel que quiera conocer mejor  la obra de Redon, el siguiente enlace le conducirá a una página que recoge de manera exhaustiva sus creaciones.
Exposición desde el 2 de febrero hasta el 18 de mayo de 2014 en la Fundación Beyeler, en Basilea
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viernes, 14 de febrero de 2014

BOSTON LOVES IMPRESSIONISM. EXPOSICIÓN EN EL MUSEUM OF FINE ARTS, BOSTON

El Museo de Bellas Artes de Boston (MFA), fundado en 1870, es uno de los más activos e importantes del Este de los EE UU —más de 450.000 obras en sus fondos y cerrando el año 2013 con visitas superiores al millón de personas. Siempre se ha enorgullecido de ser uno de los primeros del país en mostrar interés por el impresionismo francés: fue la primera pinacoteca del mundo en organizar en 1892 una exposición de Claude Monet, cuando su obra era calificada como todavía como "depravada" por algunos críticos europeos. La osadía tuvo su recompensa ya que en 1906 recibió como regalo tres lienzos del maestro francés. Acaso por el carácter burgués y la atmósfera europea de la ciudad, el impresionismo caló en la sociedad bostoniana como ninguna otra escuela y el MFA saca ahora partido de la circunstancia en la exposición Boston Loves Impresionism. Que la inauguración coincida con el Día de San Valentín no es casualidad: los gestores del MFA quieren que el verbo amar alcance toda su fuerza publicitaria. "Comparte el amor" 

El carácter singular de la muestra es que los 30 cuadros que la integran no han sido seleccionados por ningún comisario o por la dirección del museo. El comisariado de la exposición lo ejerció el público, que votó por sus cuadros favoritos en la página de Facebook del MFA y en un microsite especial. Los cuadros con más votos pueden verse en el tablero de Pinterest dedicado a la muestra. Paradójicamente ha quedado fuera de la selección una de las mejores obras de Paul Gaugin "D'où Venons Nous / Que Sommes Nous / Où Allons Nous" (1897-1898), que nosotros si incluimos en esta entrada. Boston Loves Impresionism, incluirá óleos de, entre otros, Monet, Pierre-Auguste Renoir, Edgar Degas, Paul Cézanne, Vincent Van Gogh, Camille Pissarro y Gustave Caillebotte. Faltan nombres fundamentales, presentes en la colección del museo, pero quizá no apreciados por el público de Boston. Magnífica y representativa aún así, la selección incluye varios Degas de primera fila “Racehorses at Longchamp” (1871) y la estatuilla “Litte Fourteen Year Old Dancer” (1878-1881), un torturado paisaje de Van Gogh “Ravine” (1889), un conjunto de bellísimos Monet “Flower Beds at Vétheuil” (1881), “Rouen Cathedral, Façade” (1894)...y alguna obra mayor de Pierre-Auguste Renoir “Grand Canal, Venice” (1881). 

Una decisión muy reveladora de cómo los museos estadounidenses promocionan sus colecciones consistirá en exponer los diez cuadros más votados en una pared especial, con un corazón en medio, durante el Día de San Valentín. "Esta es la primera vez que presentamos una exposición seleccionada por el público. Boston siempre ha amado el impresionismo y los votantes tuvieron la oportunidad de escribir un nuevo capítulo en la historia de esa pasión de Boston hacia el movimiento artístico que ha jugado un papel tan importante en la historia del MFA", señaló el director del museo, Malcolm Rogers.


Desde del 14 de febrero al 26 de mayo de 2014.

Claude Monet, Rue de la Bavole, Honfleur, hacia 1864

Gustave Caillebotte "Man at His Bath Man Drying Himself" 1884

Edgar Degas "Racehorses at Longchamp" 1871


Edgar Degas "Little Fourteen-Year-Old Dancer"  1878–81


Camille Pissarro "Two Peasant Women in a Meadow (Le Pré)" 1893


Vincent van Gogh "Ravine" 1889


Vincent van Gogh "Houses at Auvers" 1890

Paul Gaugin "D'où Venons Nous / Que Sommes Nous / Où Allons Nous" (1897-1898)

jueves, 13 de febrero de 2014

LES IMPRESSIONNISTES EN PRIVÉ. MUSÉE MARMOTTAN MONET

Inaugurado el año 1934, el Museo Marmottan Monet celebra este año su octogésimo aniversario. Depositario del mayor fondo de obras de Claude Monet y de Berthe Morisot, el museo ha enriquecido sus fondos gracias a las aportaciones de coleccionistas y descendientes de los mismos artistas. 

No podía celebrarse este aniversario de mejor manera que presentando una exposición titulada "Les Impressionnistes en privé". Cincuenta propietarios de extraordinarias obras, y de procedencia tan variada como Francia, Italia, Estados Unidos, Suiza o México han cedido sus pinturas y obra gráfica. Jean-Baptiste-Camille Corot, Eugène Boudin, Johan Barthold Jongkind, Édouard Manet, Frédéric Bazille, Claude Monet, Pierre-Auguste Renoir, Edgar Degas, Camille Pissarro, Alfred Sisley, Gustave Caillebotte, Berthe Morisot, Armand Guillaumin, Paul Cézanne, Mary Cassatt, Eva Gonzalès y Auguste Rodin nos permitiran reseguir la historia del impresionismo a través de todas estas obras inéditas. 

La exposición sigue un orden cronológico, y así encontramos en primer lugar los paisajes de Jean-Baptiste-Camille Corot, Johan Barthold Jongkind y Eugène Boudin

Continúa con la eclosión del movimiento hacia 1874 y su posterior disgregación en los años 1880-90, motivada por la diversa evolución creativa de cada uno de los artistas. 

Finalmente, las obras últimas de los maestros como Pierre-Auguste Renoir, Camille Pissarro, Alfred Sisley y Claude Monet, que se situan más allá del impresionismo y abren una ventana al arte moderno, clausuran la muestra.

Exposición única y, desde luego, irrepetible. Un placer para los afortunados que puedan visitarla en el Museo Marmottan Monet, en París. Desde el 13 de febrero hasta el 6 de julio de 2014. 


"Rue Halevy"(hacia 1878) Gustave Caillebotte

"L'église de Moret, le soir" (1894) Alfred Sisley

"Le penseur. Étude pour le penseur" (hacia 1880) Auguste Rodin

"Intérieur, femme à la fenêtre"(hacia1880) Gustave Caillebotte 

"Paule Gobillard à la potiche" (1889)  Berthe Morisot  

"Géraniums et pieds d'alouette dans un petit vase de Delft" (hacia 1873) Paul Cézanne

"Paul-Émile peignant, esquisse" (1898) Camille Pissarro 


lunes, 3 de febrero de 2014

MEIFRÉN. OBRAS EN PEQUEÑO (O MUY PEQUEÑO) FORMATO

Tantas veces en pequeñas, o casi en diminutas, notas, el artista,  en ese ajustado espacio,  expresa de una forma espontánea y rápida una impresión, un recuerdo. Pocas pinceladas son suficientes. Estas anotaciones no atienden a criterios comerciales, son puntos del libro de recuerdos del pintor. Necesita recoger esos colores o esa escena para luego trabajar en un formato mucho más grande. Parece en algunas de ellas que Meifrén se deja llevar por una necesidad de pintar casi inconsciente. En ocasiones parece que su trabajo deriva a la abstracción. Quizá por ese motivo, a veces, ni tan siquiera las firma. Pero su pequeño tamaño no le restan importancia, más bien al contrario, los artistas, en este caso Meifrén, se manifiestan en sus anotaciones con toda su soltura pero también su rigor y exponen todos sus conocimientos y el resultado de su arduo aprendizaje. La siguiente colección de pequeños cuadros, algunos publicados y otros inéditos, tiene la pretensión de mostrar óleos, sobre cartón o sobre tablillas, que conforman y dan consistencia al conjunto de la obra. Espero que los disfruten. 

Paisaje con rio. Medidas: 16,3 x 10 cm. Eliseo Meifrén

Calle. Medidas: 14 x 9 cm. Eliseo Meifrén

Pueblo. Medidas: 10 x 16 cm. Eliseo Meifrén. 

Puerto. Medidas: 20 x 14 cm. Eliseo Meifrén

Costa. Medidas: 8 x 23,5 cm. Eliseo Meifrén

Carro. Medidas. 9 x 13,5 cm. Eliseo Meifrén

Barcas: Medidas: 14,5 x 24 cm. Eliseo Meifrén

Mariscadores. Medidas: 19,7 x 11 cm. Eliseo Meifrén. 

Paisaje. Medidas: 14 x 18 cm. Eliseo Meifrén

Costa. Medidas: 15 x 21 cm. Eliseo Meifrén

Ventana. Medidas: 17 x 10 cm. Eliseo Meifrén

sábado, 1 de febrero de 2014

ARTÍCULO SOBRE ELISEO MEIFRÉN PUBLICADO EN "LA OPINIÓN DE MÁLAGA"

Eliseu Meifrén, la constante superación

El pintor catalán prefirió ahondar en la técnica que apostar por la vanguardia y reflejar los paisajes en vez de los personajes en sus cuadros

01.02.2014 | 10:05
Una reproducción de la obra «El puerto de Barcelona» , óleo sobre lienzo.
Una reproducción de la obra «El puerto de Barcelona» , óleo sobre lienzo. 
Lourdes Moreno, la directora artística del Museo Carmen Thyssen, recorre en este artículo la vida y obra de uno de los pintores más desconocidos de la actual temporal de la pinacoteca, coronada por maestros como Courbet, Monet, Van Gogh y Lèger. Un artista que bien merece un rescate
Eliseu Meifrén está presente en la muestra Courbet, Van Gogh, Monet, Lèger. Del paisaje naturalista a las vanguardias en la Colección Carmen Thyssen con cinco obras. A través de ellas puede observarse uno de los principios en los que se basa el argumento de la propia exposición, a saber, la evolución de la pintura de paisaje y la utilización de este como medio para la experimentación de nuevos lenguajes pictóricos.
El enlace directo a la notícia Eliseu Meifrén, la constante superación


viernes, 29 de noviembre de 2013

SEGUNDO MATILLA MARINA(1862-1937)

Segundo Matilla. Autorretrato
Tal como ya comentamos en otro artículo, el paralelismo en algunos aspectos de la vida de Segundo Matilla y de Eliseo Meifrén, así como  la  comparación constante que de la obra de ambos artistas se ha hecho, no es ni mucho menos determinante a la hora de supeditar el arte de uno respecto al otro. Es más que cierto que los encontramos en las mismas salas de exposición, tanto en Barcelona como en Madrid, en los mismos certámenes, compartiendo caballete en la Costa Brava, especialmente en Cadaqués. Nos da la sensación que, casi sin pretenderlo, siguen ambos pintores sendas similares. Sabemos además que la relación que se estableció entre ambos era clara y sincera.

Sin embargo el carácter más atrevido y aventurero de Meifrén contrasta con la discreción de Matilla y la necesidad de vivir al margen del éxito conseguido por  sus obras. Mientras Eliseo Meifrén viaja incansablemente y pinta en Europa y América, al tiempo que presenta sus pinturas a numerosas exposiciones y premios nacionales e internacionales, Matilla, de origen madrileño, pero establecido en Barcelona desde su infancia, pinta básicamente en Cataluña. Además su participación en certámenes oficiales mengua en el momento que consigue vender gran parte de su obra en exposiciones individuales o de manera privada. Curiosamente, los dos artistas, reconocidos paisajistas, desarrollan una faceta también como retratistas, más vocacional en Matilla y más coyuntural en el caso de Meifrén. Es remarcable que uno de los destinos principales de la producción de Segundo Matilla, sobre todo a partir de 1910,  serán las colonias de españoles residentes en Sudamérica, ávidos de conseguir obras de arte provenientes de su país. Os exponemos a continuación una serie de obras de Segundo Matilla sin más objetivo que compartir la belleza, la frescura y la maestría que evidencias algunas de ellas.