Si observas el fondo de la imagen superior, con Eliseo Meifrén sentado en una butaca, verás una pintura...la localizamos y la reproducimos en el inferior. Se trata de una representación simbólica del Desastre Naval de Santiago , donde la armada estadounidense destruyo la escuadra española frente a la Bahía de Santiago de Cuba, el 3 de julio de 1898. Esta derrota llevará a que España, en los acuerdos de París del mismo año, concuerde la independencia de Cuba (1902) y la venta del resto de sus colonias en Asia. Meifrén representa claramente, sin ningún tipo de ambigüedad, la caída y el hundimiento de España como potencia colonial ante la pujanza de los Estados Unidos.
Crucero español Reina Mercedes, hundido en la entrada de la bahía de Santiago de Cuba.
El calificativo de pintor de marinas, paisajista y marinista, etc. describe una de sus facetas pictóricas quizá más conocidas, pero no evidente la única. Meifren se dejó seducir, al igual que Rusiñol, por los jardines de Aranjuez, pero además pintó numerosos patios y jardines de sus propias residencias, de las de sus amigos y conocidos o, como aquellos claustros de Sant Jeroni de la Murtra, en Badalona, que le proporcionaron esa sensación de silencio y paz. Aportamos una breve muestra que se irá ampliando para conformar un apartado individual en el catálogo razonado que estamos preparando.
Eliseo Meifrén instala en 1930 su vivienda y su estudio en el número 63 de la calle Balmes de Barcelona. Allá residirá hasta que, debido a la guerra civil española, tenga que refugiarse en Manresa (Barcelona). Al final de la contienda, y tras pasar el verano del año 1939 con su familia en la isla de Mallorca, regresa a su hogar para acabar de preparar una gran exposición en la Sala Gaspar. Sin embargo, el artista no pudo acudir a esa exposición de gran éxito, todo se vendió, debido a una enfermedad que le llevaría a su muerte, en febrero de 1940. Meifrén pintó su estudio, y nosotros hemos añadido dos fotografías del mismo, para que el lector pueda realizar las comparaciones pertinentes, o simplemente, respire el ambiente donde Eliseo trabajó sus últimos años.
Te recomendamos ampliar las imágenes. Además, si amplias la primera fotografía del estudio, la pequeña junto a la pintura, verás un cuadro de Cadaqués, sobre un caballete. Quieres ver la pintura de nuevo? Pues no tienes más que ir a ver las pinturas de Cadaqués en la sección correspondiente o simplemente, pulsar aquí.
Durante las últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX tuvo lugar en la historia de la pintura europea un cambio amplio y profundo, que alteró tanto
las convenciones estilísticas del arte de pintar como el marco de las relaciones que vinculan al pintor con su público y su mercado. El retrato es el género que reflejó estos cambios de una manera más ejemplar. Al mismo tiempo que la tradición académica empezaba a decaer, la expansión económica sostenida y los nuevos marcos de convivencia que ofrecía el crecimiento de las grandes ciudades favorecieron la aparición de una nueva demanda social en este género. El fenómeno se difundió rápidamente por todo el continente europeo, de modo que impulsó nuevas convenciones estéticas de alcance internacional, que dieron al retrato una fisonomía artística singular y fácilmente reconocible. La exposición Retratos de la Belle Époque invita a los visitantes a hacer un recorrido por este género, que, además de ser uno de los más relevantes de la época, ofrece claves iconográficas y psicológicas que les permitirán tender puentes entre la historia de la pintura y la historia cultural y social de finales del siglo XIX y principios del XX. Y lo hace a través de setenta y seis obras de artistas como Giovanni Boldini, Oskar Kokoschka, Edvard Munch, John Singer Sargent, Egon Schiele, Joaquín Sorolla y Henri de Toulouse-Lautrec, cedidas por una treintena de museos e instituciones de doce países diferentes.
Retratos de la Belle Époque, coorganizada entre el Consorcio de Museos de la Comunidad Valenciana y la Obra Social ”la Caixa”, y comisariada por Tomàs Llorens y Boye Llorens, se podrá visitar en CaixaForum Barcelona del 20 de julio al 9 de octubre de 2011, tras haberse expuesto en el Centro del Carmen de Valencia. Barcelona será el último lugar donde se podrá ver la muestra.
Meifrén y Cadaqués. Dos nombres íntimamente ligados. Desconocemos con exactitud la fecha en que Eliseo Meifrén llega por primera vez a Cadaqués. Según alguna biografía sería hacia el año 1886, pero al recopilar catálogos de la época, vemos que en la Manifestación Artística celebrada en el Ateneu de Barcelona el año 1883, ya figuran obras pintadas en la población ampurdanesa. Las estancias de Eliseo y su familia se repitieron a lo largo de toda su vida, con los intervalos en los que residió en el extranjero. Eliseo fue un activo residente de Cadaqués, colaborando en festejos y celebraciones de la villa. Pero también es recordado por las aportaciones económicas que había llegado a realizar en los años en que la pesca, principal fuente de ingresos de sus habitantes en aquella época, había sido poco fructífera.
En 1911 es nombrado hijo adoptivo de la población y el siguiente año, en 1912, compra una casa de pescadores en Port-Lligat. El año 1986 se le rinden diversos homenajes postumos, se restauran y presentan de nuevo las obras donadas y conservadas en el Casino Societat “l’Amistat” y se la da su nombre a una calle de la población. Es de destacar que a través de las cientos de obras, óleos y apuntes, pintadas en Cadaqués, podemos apreciar la evolución del artista, su destreza y su pasión por esas tierras. Os ofrecemos una selección de pinturas, con el ánimo de que compartáis el esfuerzo de Meifren por trasladar las impresiones, las luces, las sombras, los cielos y el mar de esta zona de a Costa Brava.
Te adjuntamos una selección de imágenes de Eliseo Meifrén, toda una larga vida de un personaje inquieto, movido, viajero, pero también familiar, amistoso, sociable. Estas fotografías son un primer recorrido que nos permite ver el paso del tiempo reflejado en las facciones del artista..
Visita obligada. Este museo, de origen y gestión privadas y situado en la céntrica calle Balmes de Barcelona, expone una espectacular colección de mobiliario, artes decorativas y pintura de los más importantes artistas catalanes de principios del siglo XX. Entre ellos, además de los imprescindibles Casas, Rusiñol, Anglada-Camarasa y Mir, encontramos también una representación de la obra de Eliseo Meifrén. Te adjuntamos el enlace a este museo que seguro que te sorprenderá: